Cajón de Sastre
Nacer de Nuevo
Un Centro Esotérico deja una huella imborrable en la vida de sus Adeptos porque les muestra una nueva y desconocida dimensión de la existencia; o sea, un nuevo, sorprendente y más elevado nivel de consciencia, desde el cual todo se comprende de una forma diferente.
Esa extraordinaria experiencia equivale a «nacer de nuevo», porque una vez que se conoce esa dimensión, ya no se puede volver a ser la misma persona, nunca más.
Luego de su paso por un Centro Esotérico, la persona se da cuenta de que ha actuado, durante toda su vida, movida por fuerzas ajenas a su voluntad, como un títere o marioneta.
No todo es grato en ese nuevo nivel de consciencia; lo peor ocurre cuando el recién «Iniciado» comprende que durante todo ese largo tiempo no tuvo la menor vislumbre de lo que ahora ve con claridad, o sea, que estuvo toda la vida como durmiendo, totalmente inconsciente de que casi todo lo que hacía, creía y deseaba estaba motivado por fuerzas que él no elegiría estando consciente, como ahora va aprendiendo a estar.
Enrique Barrios
