Cajón de Sastre

Charla de Enrique Barrios en Congreso de Capilla del Monte, Córdoba, Argentina,
con una entrevista a un ser extraterrestre acerca de sexualidad. Febrero 1996

Venimos a este tipo de congresos porque de alguna manera intuimos que… tenemos vecinos… y quisiéramos saber un poco más acerca de ellos y de sus, seguramente maravillosas civilizaciones. Contemplamos el cielo, y el misterio estelar produce un reverente hechizo sobre nuestras almas, y no sabemos bien por qué. Tal vez esta inexpicable fuerza de atracción se deba a que, ante la vista de las estrellas, algún dormido recuerdo se nos activa. O tal vez alcanzamos a vislumbrar en nosotros mismos niveles superiores de consciencia o existencia, y como los percibimos adentro nuestro, suponemos que afuera, en algún lugar deben encontrarse plenamente manifestados, tal vez en otros espacios; por eso sospechamos que en ignorados rincones siderales deben existir seres como nosotros mismos en una dimensión superior somos, o vamos a ser alguna vez; seres capaces de dar origen a civilizaciones planetarias cuyo motor no es el interés individual, sino la búsqueda de la felicidad para cada una de sus criaturas y para aquellas de los demás mundos, o sea, nosotros. Intuímos que por eso están aquí, por Amor.

Pero a pesar de eso, no hemos podido aún alcanzar el contacto inteligente con los habitantes de esas maravillosas civilizaciones que nos rodean y nos envuelven, no podemos comunicarnos con ellos, aunque presentimos que están aquí. Y no es sólo un presentimiento, es más que eso; tenemos muchas pistas concretas que nos hacen pensar que efectivamente, ellos andan por aquí. Ya las veremos.

Y si andan tan cerca, ¿por qué entonces ninguna civilización extraterrestre ha entrado en contacto abierto con nosotros? Parte de la respuesta está tal vez en la obra «Ami», pero hay otras cosas, todo se puede hilar siempre más fino. Siempre.

En esta charla veremos parte del material comprobable que tenemos acerca de la realidad de la presencia extraterrestre en nuestro mundo, y luego mostraré una entrevista que le hice a un ser extraterrestre en torno a la sexualidad, y para terminar, haré a los asistentes un regalo: pistas para subir a una nave.

Con respecto a los datos comprobables con que cuenta nuestra humanidad, es lamentable, pero no podemos aprovechar los caudales de información de que disponen organismos como la Nasa, la Fuerza Aérea norteamericana y la CIA. Nadie desconoce que ellos tratan de ocultar, y últimamente distorsionar, esta información, pero de vez en cuando se filtran datos, como en el caso Rosewell en 1947, en donde una o dos naves extraterrestres se precipitaron a tierra y algunos de los malheridos viajeros cósmicos fueron vistos por gran cantidad de testigos antes de ser capturados por los servicios militares norteamericanos. Estos sucesos no pudieron ser ocultados o distorsionados con la eficiencia que un caso semejante sería silenciado hoy, porque allí justamente, en Rosewell, debido al monumental y transcendente hallazgo, comienzan a organizarse los servicios de inteligencia en torno a la temática extraterrestre. En estos hechos se basan los rumores que afirman que los Estados Unidos cuentan o contaban con uno o más seres extraterrestres vivos, aparte de algunos cadáveres y restos de aeronaves espaciales. Si eso es así, es lógico pensar que a la larga han podido establecer un diálogo con ellos, y que fue por ese medio que las autoridades norteamericanas se han enterado acerca de cómo son las cosas en lugares del Universo más evolucionados que éste: paz, amor, cooperación, espiritualidad, (y no hay dinero)… Pensemos en el impacto demoledor que hubiera significado para los millonarios negocios de la industria de la guerra de hace unas décadas, el que todo el mundo se hubiese enterado que, para niveles superiores de inteligencia, la guerra no es algo heróico, sino salvaje, brutal; algo digno de las bestias. Así comienza la conspiración del silencio.

Y hoy que toda la economía mundial se basa en la divisa… divisa, Visa, Master Card, Cocacola, cocaína, FMI, … mejor silenciar esas peligrosas ideas.

El FMI es el dueño del mundo, sus directores son los nuevos y primeros gobernantes de toda la Tierra, los primeros en la historia del planeta. Pero a pesar de todo lo espantoso que eso es, es decir, que el mundo esté gobernado por el dinero, el FMI tiene una cosa buena: ha hecho a nuestro planeta cumplir con uno de los requisitos que piden los extraterrestres para un contacto global: gobierno mundial, y el FMI es nuestro gobierno mundial.

Nos vamos acercando al contacto interplanetario entonces. (Aclaración de EB en 1999, claro que falta que el rector y el objetivo supremo de nuestro triste gobierno mundial actual -dinero- sea reemplazado por el del bien colectivo, es decir, el Amor):

¿Sabía usted que lo primero que garantizaría ese contacto sería el fin de la muerte?

Porque ellos nos enseñarían el método para detener el envejecimiento celular, para revertirlo inclusive.

Yo creo que los dueños del mundo deberían pensar seriamente en esta hermosa oportunidad para ellos mismos: la vida eterna… a nivel físico inclusive.

Y a conocer por fin esas maravillosas civilizaciones.

Pero si los dueños del mundo no reconocen al Amor como el Principio Fundamental del Universo, la muerte para ellos. No es que el mundo se vaya a acabar, sino que ellos se van a morir porque aquí todo el mundo se muere. Y Dios prometió la vida eterna. Yo no creo que se refiriera a vida después de la muerte porque hasta los más canallas tienen vida después de la muerte. Yo creo que se refería a vida eterna a nivel físico, no sólo a nivel espiritual, porque ésa está garantizada. Yo creo que los dueños del mundo deberían renunciar a la muerte y abrirse a la Vida, y la Vida nace del Amor, pero hasta ahora han hecho lo contrario, cerrarse, seguir ocultando lo que saben, seguir eligiendo la muerte; por eso, ante la multiplicación de los avistamientos y ante los escapes de información comprendieron que insistir en que nada existe es demasiado infantil, rayano en lo sospechoso, porque la gente ya no es tan ingenua, ya son demasiados los que han visto, y demasiado importantes algunos de ellos; entonces se les ocurrió algo interesante para evitar que relacionemos extraterrestres con amor, con desinterés y con espiritualidad, algo bastante efectivo: tender una sombra de terror, sembrar historias de raptos, de abducciones, de mutilaciones. Y así fueron creados los famosos «extraterrestres malvados». Y Ami dice que no existen… en su universo personal, y el libro «Maravilla» dice que existe todo aquello en lo que se crea, porque por la fe, uno se engancha con dimensiones paralelas, dimensiones en las que existe de todo, porque la Creación es infinita, y pródiga además, porque nos permite elegir nuestro propio repertorio dimensional.

¿Quieres vivencias de guerra en la película de tu vida?

¡Sea! Tú eres el Dios de tu Universo personal.

¿Quieres extraterrestres malvados? ¡Sea!

¿Quiere contacto extraterrestre? (con extraterrestres buenos)… ¡Sea!

Alguno dirá: «sí, yo sé que eso es así, que la fe mueve montañas y todo eso, y yo tengo mucha fe y deseo de todo corazón un contacto personal, llevo años en esto… ¡Pero no pasa nada!».

Bueno, entonces aquí va la primera pista:

El acceso a una nave es a través una mente funcionando en cuarta dimensión de consciencia, esto no lo olvide jamás.

¿Y cómo es eso de la cuarta dimensión de consciencia?

En la tercera dimensión de consciencia, usted observa el mundo desde su ego, desde su parte transitoria, desde su persona, desde los datos aprendidos, desde los prejuicios aprendidos. La cuarta dimensión de consciencia está más próxima a lo eterno, a lo impersonal, al Amor Universal, y también a la Magia.

Usted puede desear de todo corazón un contacto personal, y allí está el error; el contacto no es para fines personales, sino extrapersonales o impersonales, colectivos, grupales.

Pero la mayor parte de esta humanidad vive en tercera, en la guerra, en la carencia, en el temor a pasar hambre, a no tener dónde dormir.

El temor es el asidero de la tercera dimensión de consciencia.

La certeza o la fe, al servicio de ideales superiores, es el camino hacia la cuarta dimensión de consciencia.

Quienes viven en tercera viven sin descubrir la magia, el sí se puede, viven sin creatividad, aunque de todas maneras son magos dormidos, porque crean todo aquello en lo que creen, pero sin darse cuenta. ¿Y en qué creen? En lo que los demás creen, y los demás están roncando, y así se multiplica el sueño colectivo, la pesadilla colectiva más bien, porque en tercera dimensión de consciencia se anda a las patadas con la armonía universal, emanada del Amor, de Dios Amor. Y por eso sufren, causa y efecto, y hay que ayudar a que despierten a la maravillosa Magia de la vida, un poco por solidaridad y otro poco por autoprotección, porque si todo el mundo se duerme, la pesadilla se multiplica y se vuelve más sólida y real, y también debemos ayudarles porque si la cuarta dimensión de consciencia se difunde más y más, puede que llegue al mismo FMI, y si los del FMI despiertan, nos salvamos, vida eterna.

Y en ese mismo propósito trabajan nuestros hermanos de las estrellas, pero siempre dentro del respeto a nuestro libre albedrío.

Aparte de los datos que ocultan los poderosos del mundo, contamos con miles y miles y miles de testimonios de avistamientos de distintos tipos, muchos de ellos filmados. El nivel tecnológico de las naves que se han observado nos indica que se trata de civilizaciones muchísimo más avanzadas científicamente que la nuestra. También hay muestras de materiales sintéticos, también filmadas, que evidencian nuevamente un nivel científico que nosotros no poseemos.

Pero contamos además con indicios que nos insinúan que esas civilizaciones estelares están mucho más evolucionadas también a nivel espiritual. Así nos lo sugieren tres cosas: una, el hecho de que ningún pueblo de la Tierra haya sido jamás atacado o esclavizado por parte de esas civilizaciones que nos visitan y que, como vimos, hacen gala de un nivel científico que nosotros desconocemos.

Un análisis muy elemental nos muestra enseguida que aquí hay parámetros psicológicos o espirituales desconocidos para nosotros, porque lo que siempre ha hecho nuestra mentalidad de tercera es aplicar de inmediato un mayor nivel tecnológico en la conquista de otros pueblos o sectores menos protegidos, sin importar que se trate de nuestra misma especie humana y del mismo planeta; en cambio los poderosos y avanzados vecinos cósmicos, como viven en cuarta, no tienen la intención de subyugarnos de ninguna manera. Al contrario, el segundo indicio que nos habla de la mayor evolución espiritual de estos visitantes señala que más bien parecen interesados en nuestro propio crecimiento espiritual, a pesar de que ni siquiera pertenecemos ni a la especie ni al mundo de ellos. Este segundo indicio consiste en la gran cantidad de mensajes espirituales enviados telepáticamente por habitantes de estas civilizaciones, mensajes de elevado nivel, fundamentados en el Amor. Algunos de estos contactos telepáticos han originado iniciativas de bien común muy diversas, tales como obras literarias, musicales y películas muy difundidas y muy difusoras de un sentimiento de solidaridad universal que nosotros no alcanzamos a comprender plenamente todavía, porque no se puede comprender desde tercera.

Del origen extraterrestre de estos mensajes no tenemos pruebas científicas, pero hay un factor que es muy esclarecedor, me refiero a los avistamientos programados que se han producido, es decir, preanunciados en forma telepática. Esto es así: un contactado recibe telepáticamente que tal día y en tal lugar se presentará una o más naves, y el día señalado el hecho se produce realmente. Yo mismo acudí en Miami en abril pasado (1995) a un avistamiento programado que fue anunciado meses antes en América del Sur. A la hora indicada, al atardecer, un objeto redondo, de brillo metálico, mucho más grande que el mayor de los luceros, se hizo presente en el cielo ante unos mil testigos, yo lo vi, estuvo detenido unos momentos en el punto más alto del cielo, es decir, justo sobre el Tropical Park, el lugar anunciado, y luego desapareció tras una nube. Y asimismo se han producido decenas o cientos de avistamientos programados, algunos mucho más espectaculares que el mencionado. Esto nos dice que los seres extraterrestres que nos visitan dominan muy bien una facultad asociada a la evolución: la telepatía, y esto a su vez nos sugiere que los mensajes espirituales recibidos por vía telepática son también una realidad, porque estos avistamientos programados siempre se han producido en conjunción con personas y grupos que estudian el fenómeno ovni desde un punto de vista espiritual.

Por último, hay un tercer indicio que nos señala que la evolución espiritual de estos vecinos cósmicos es superior a la nuestra, el cual también nos hace pensar en el origen realmente extraterrestre de muchos de los mensajes que hemos recibido como tales. Este indicio consiste en las huellas de la presencia extraterrestre en la Biblia y en multitud de escrituras sagradas de la humanidad. También vemos estas huellas en tradiciones orales y escritas y en monumentos, obras de arte y de ingeniería de muchos pueblos. En todo ello, los seres provenientes del cielo aparecen como maestros y guías, como seres poseedores de un nivel muy superior de consciencia. Todo lo cual tiende a reafirmar una vez más que esos mismos seres hoy nos ayudan desde el contacto telepático, y siempre buscando nuestra autosuperación.

Resumiendo. Podemos pensar en la superioridad científica de nuestros visitantes al observar la elevada tecnología de la que hacen gala, y podemos deducir la superioridad espiritual que poseen al ver, uno, que jamás nos han atacado o esclavizado. Dos, que dominan la telepatía y que a través de ella nos aportan guía espiritual actualmente. Tres, que siempre han estado visitando y guiando a los pueblos de este mundo.

Así vamos descubriendo que siempre han sido nuestros maestros. Hay teorías que incluso afirman que además somos portadores de sus genes, porque la especie humana presenta multitud de rasgos asociados a la evolución, que no se encuentran en el resto del reino animal terrestre. Esto nos convierte en una exclusividad que la teoría de Darwin es incapaz de explicar, porque no se ha podido encontrar aún, y creemos que nunca, el famoso eslabón perdido, porque el ser humano no es simplemente el resultado de la evolución de algún primate terrestre. La aparición humana en este planeta constituye todo un inexplicable, portentoso y repentino salto evolutivo que no tiene parangón en nuestra naturaleza.

Lo dice la Biblia: «los hijos del cielo se casaron con las hijas de la tierra». Esto nos ha brindado algunos rasgos genéticos de origen estelar que no existen en el resto de las especies. Es eso tal vez lo que hace que a algunos se nos encienda el pecho cuando contemplamos las estrellas.

¿Por qué no se hacen visibles masivamente? ¿Por qué no se comunican abiertamente con nosotros? Porque debemos elevar nuestro nivel de consciencia. Así como estamos, así como somos, así no, todavía no.

En realidad, ellos no se van a comunicar con nosotros; nosotros debemos encontrar la forma de comunicarnos con ellos, debemos aprender su idioma. En el idioma de ellos, su silencio hacia nosotros quiere decirnos algo, nos están diciendo: «por ahí no; así no». Y en el universo rigen las leyes superiores en forma matemática. Si una persona o una humanidad llega a tener un nivel de evolución x, automáticamente se encuentra con los seres extraterrestres. ¿Por qué? Porque encuentra el camino, que siempre estuvo allí. Y ya vimos en Ami que evolucionar significa acercarse al Amor, así que lo que le falta a la humanidad o a cada uno en lo personal para llegar a tener un contacto físico y directo con los extraterrestres es simplemente un poco más de Amor.

Alguien podría sentirse muy espiritual, pero si todavía no ha conversado cara a cara con un ser extraterrestre, entonces le falta evolución, le falta Amor, le falta un pasito de consciencia.

Como vimos también en Ami, el Amor se compone de dos aspectos, un aspecto sentimientos y un aspecto inteligencia. Sentimientos claros más ideas claras, igual Amor.

Amor igual sabiduría, Amor igual consciencia.

En general, los habitantes de este rincón del cosmos solemos fallar en el aspecto sentimientos. Amamos… más o menos, pero si nos miran feo, si no nos saludan, si el otro no cree en nuestro sistema de salvación ni en nuestros dioses, entonces ese amor puede cambiar súbitamente de polaridad y convertirse en aversión. Y el Amor del que estamos hablando, el Amor de la cuarta dimensión de consciencia no puede cambiar de polaridad, porque está por encima de la dualidad. El Amor superior es como el Sol, siempre brilla. Las nubes están aquí abajo, pero él, siempre está brillando. El planeta gira y de pronto estamos en el lugar oscuro y es de noche, pero el Sol, al otro lado continúa brillando, como el verdadero Amor.

Cuando un hombre o una mujer superior dice te amo, lo dice desde lo alto de su consciencia, desde un plano más cercano a la eternidad, por eso, lo que dice es verdad, y cuando ama, ama para siempre, suceda lo que suceda, aunque tal vez no siempre este amor se exprese en una caricia, igual como no siempre nosotros acariciamos a nuestros hijos, porque a veces el amor nos impulsa a corregir sus caminos, porque los amamos, y nunca dejamos de amarlos. Claro, son nuestros, hijos, por eso les amamos así, pero si no fueran nuestros hijos no los amaríamos de ese modo, aunque igual que hacia ellos debería ser nuestro amor hacia todos nuestros hermanos, así aman los seres superiores, así son nuestros hermanos mayores, y debemos aprender su idioma, debemos ser un poco parecidos a ellos si queremos comunicación. Debemos alcanzar la cuarta dimensión de consciencia.

Y para llegar a eso, además de sentimientos sólidos, sentimientos fuera del alcance de nuestro caprichoso, superficial, ilusorio y variable ego, debemos también tener ideas claras, no debemos basarnos en prejuicios ni en supersticiones ni en rumores ni en delirios ni en tradiciones para llegar a alguna conclusión, y en este rincón del cosmos esa claridad mental suele ser también bastante difícil de encontrar. Un prejuicio es dar como real una idea falsa, recordemos cuanta gente considera a los demás como, ya sea malditos herejes, ya sea perros infieles, o tales por cuales judíos, latinos, negros, nazis, rusos, chechenios, chilenos… etc., etc., etc. Así es el sueño, así es la tercera, y tercera es casi inconsciencia.

En estos terrenos ovnísticos hay otras ideas que podrían también basarse en premisas erróneas, por ejemplo, el tema que nos ocupa suele ser relacionado por algunos con seres o entidades o creencias pertenecientes a uno o más cuerpos doctrinarios o mitológicos de tal o cual religión terrestre. Así vemos gran cantidad de mensajes extraterrestres que dicen verdades cósmicas indiscutibles, pero utilizando un lenguaje asociado a las prédicas, ideología, terminología y personajes de ciertas tendencias religiosas, lo cual podría ser un grave error, el mismo error que cometieron nuestros antepasados cuando pensaban que los extraterrestres eran dioses o ángeles, cuando en realidad no son ni lo uno ni lo otro, sino simplemente seres como nosotros, pero con mayor evolución. Los ángeles y los dioses existen, y los grandes Maestros y otras divinidades espirituales, pero cada cosa en su lugar. Las divinidades no necesitan naves para venir hasta aquí, estamos hablando de otra cosa.

Supongamos que nosotros mismos somos extraterrestres, imaginemos que estamos en el año 4.500 y que poco a poco fuimos sustituyendo nuestras creencias religiosas por prácticas de concentración y elevación de nuestra consciencia-amor, y de repente nos toca ayudar a una humanidad que está en el nivel en el que nosotros estamos en estos momentos, supongamos que allí hay unas cinco grandes religiones y multitud de sectas y agrupaciones y religiones menores, y de pronto tenemos que transmitirles mensajes que les ayuden en su evolución. Si ese mundo inferior está en un estado equivalente al de aquí hoy, entonces nuestra primera prioridad sería la de contribuir en la pacificación y en la unión de ese mundo, entonces no podríamos dejar que nos asocien con ninguna de las creencias que ellos poseen, aunque tal vez nosotros mismos en un pasado remoto hayamos contribuido en la creación de algunas de esas corrientes religiosas, pero no podríamos respaldarlas ahora por dos motivos. Primero porque, como en una escuela, antes era una lección; ahora es otra. Ni la más elevada religiosidad que ellos puedan poseer podría compararse con nuestros propios descubrimientos en los terrenos espirituales, dos mil quinientos años más avanzados. Segundo, si hablamos de Amor, debemos respetar a todos los credos de ese mundo, y si nos mostramos parciales hacia uno solo equivaldría a decirles «sólo esta corriente religiosa es buena, las otras son falsas»… y es ese el criterio que ha provocado tantas mortandades, persecuciones y dolor en la historia, y al ser respaldado por nosotros, este grupo religioso o étnico o de cualquier tipo se sentiría poseedor de la única verdad o de la verdad superior y luego podría pensar que es lícito menospreciar o atacar al resto, a los «herejes», a los «equivocados», como vemos que siempre ha sucedido y aún sucede por estas latitudes cósmicas más bien oscuras de amor, generándose así lo opuesto a la paz y la unión que estábamos tratando de inculcar. Así que seguramente lo único que haríamos sería utilizar a algunos individuos preparados para servir de canal telepático y transmitirles conceptos relacionados con el Amor Universal y darles algunas pistas relativas a la concentración y elevación de la consciencia-amor y algunos otros principios básicos, sin poder evitar que el canal nos relacione con su propio sistema de creencias y deforme la información recibida, así que aparte de entregar esos mensajes, no podríamos hacer más que quedarnos esperando que evolucionen hasta que tengan ideas y sentimientos claros y puros, es decir, un mayor acceso a la cuarta dimensión de consciencia, la cual les permitirá comunicarse con nosotros eventualmente.

Eso es lo que sucede aquí hoy, a nivel colectivo no tenemos el nivel necesario para el contacto, y a nivel individual tampoco. Y si nos situamos en la perspectiva que muestra el libro «El maravilloso Universo de la Magia», y que dice que el mundo externo de cada cual es un reflejo de su mundo interno, entonces lo único que debemos hacer para alcanzar el contacto es acrecentar la calidad de nuestra propia consciencia-amor. Debemos adquirir la capacidad de manifestar sentimientos claros y puros, e ideas fundamentadas en lo real.

Pero para que podamos alcanzar la capacidad de manifestar sentimientos claros y puros e ideas fundamentadas en lo real, previamente debemos tener un buen dominio sobre las energías que nos rodean. Si no tenemos dominio sobre las energías que nos rodean no podremos controlar nuestros impulsos inferiores, nuestra ira, nuestro apetito sexual, nuestra envidia, nuestro rencor, nuestro temor, nuestra ambición ni nuestro ego. Todo ello, producto de la mente de tercera dimensión, todo ello nos nublaría la inteligencia y los sentimientos. Así que si no tenemos dominio sobre nuestras pasiones no podemos llegar a un nivel superior de consciencia.

Pero hay todavía otro elemento a considerar. Si queremos adquirir dominio sobre nuestros impulsos inferiores y conectarnos con lo superior, debemos necesariamente superar nuestra dispersión mental y adquirir la capacidad de concentración mental, porque si, por ejemplo, estamos tratando de establecer un contacto telepático y pasa un mosquito y nos zumba en la oreja y luego nos ponemos a pensar en el insecticida y en lo caro que se ha puesto, «sobre todo en el almacén de la loca de la esquina, esa que tiene un loro, cómo se le ocurre cobrar tan caro el queso, mejor iré al supermercado uno de estos días, es más barato, allí compraré el queso a buen precio, y también tengo que comprar otra cosa… ¿qué era?… ya no recuerdo, uf… que sueño… zzzz».

Y nuestro pobre hermano extraterrestre tendrá que esperar hasta otro día para establecer el contacto, porque no tenemos capacidad de concentración, porque nuestra mente vive dispersa.

Una mente dispersa es como un caballo que olvida su rumbo a cada instante y se distrae con las hierbas, con las margaritas, con las potras… y con todo. Podemos saber a nivel intelectual que el Amor es lo más importante, pero si no tenemos la capacidad de centrar nuestra mente en un objetivo superior emanado de la Luz-Amor que mora en nosotros y mantenerla allí, los impulsos inferiores sin control nos mantendrán distraídos y dormidos la mayor parte del tiempo, soñando despiertos, pasando de una fantasía a otra sin siquiera darnos cuenta, fantasías egoicas, fantasías materiales, fantasías espirituales, fantasías románticas, fantasías sexuales, etc. Y así se nos va la vida, así se nos va el precioso tiempo que se nos ha dado, no para fantasear, sino para realizar, para crecer en la escala evolutiva, para manifestar nuestro crecimiento interior en beneficio de nuestro mundo. Pero una mente dispersa no puede realizar nada, o nada significativo, aunque sepa a nivel intelectual que el Amor es la llave de las llaves y que lo único que necesita este mundo es más Amor.

Una de las mayores fuerzas que el ser humano debe llegar a controlar es la fuerza sexual, pero a estas alturas de la historia no estamos seguros de nada al respecto. Nos cuesta tener las ideas claras en torno a esa espinosa materia.

Si viviésemos en el siglo pasado o en la primera mitad de este siglo pensaríamos que basta con la represión, con la abstinencia o con la fidelidad; pero hoy la psicología nos enseña que la represión y la abstinencia pueden causar serios daños, y nos dice que la sexualidad es buena, y que la mastrubación, que antes era un camino seguro a la depravación y a la locura, ahora resulta que es buenísima… más sana que un yoghurt, y la infidelidad conyugal, que antes era lo peor que le podía suceder a un ser humano, ahora resulta que no es tan mala en ciertos casos, y que el homosexualismo no tiene nada de pecaminoso, y que las fantasías sexuales de una pareja con otras parejas no son malas, etc. En suma, en unos pocos años cambiaron las pautas sexuales de la humanidad, tanto, que hoy no estamos seguros de nada. No sabemos si sentirnos cavernarios o avanzados cuando evitamos lo que para nosotros es promiscuidad. La televisión, el cine y la prensa nos someten a un incesante bombardeo de imágenes y situaciones eróticas, grandes ídolos de la pantalla muestran casi orgullosamente sus conductas sexuales de «ultra avanzada», y no sabemos si esa gente es degenerada o somos degenerados nosotros por ver maldad en donde no la hay, y a la larga tendemos a imitarlos, claro, no podemos transformarnos en bichos antediluvianos. Pero, ¿estamos en lo correcto?

Ante la perspectiva de esta charla consideré que era un buen momento para invocar la presencia telepática de un AMIgo extraterrestre y consultarle puntualmente acerca de la manera de enfocar nuestros impulsos sexuales. Entonces imaginé o canalicé este diálogo con un ser extraterrestre acerca de la sexualidad:

E —Hermano, ¿cómo consideran ustedes la sexualidad en vuestros mundos?

ET —Buenas noches…

E —Perdón, buenas noches…

ET —Consideramos la sexualidad de una forma mucho más… sagrada.

E —Yo llegué a pensar que ustedes serían mucho más liberales… como son más avanzados…

ET —Es natural. Ustedes en el pasado eran más reprimidos. Ahora tienen menos prejuicios, por eso piensas que nosotros tendríamos que ser todavía más modernos, entendiendo por modernismo la falta de escrúpulos en la persecución del placer. Pero no es así, es al revés. Mientras más se avanza hacia el amor, más necesaria se hace la presencia del amor en la sexualidad. Nosotros sólo podemos expresar nuestra sagrada sexualidad ante el más sagrado amor.

E —¿Eso quiere decir que ustedes no suelen formar más de una pareja?

ET —Así es.

E —Aquí, los jóvenes quieren tener bastante experiencia antes de casarse.

ET —Y luego de casarse, también…

E —Bueno… es que aquí la gente es muy romántica, vió…

ET —¿Llamas romanticismo a esas tendencias orgiásticas que ustedes poseen?

E —¡Tendencias origiásticas nosotros!

ET —Ese pasar de mano en mano tiene algo de orgiástico. Algunos piensan que si no tienen multitud de relaciones sexuales con multitud de personas, están perdiéndose la vida… si supieran que es al revés… Ustedes desconocen todo acerca de las desarmonizaciones, desgastes energéticos y contaminaciones derivadas de contactos sexuales inapropiados y múltiples, sin siquiera mencionar el peligro de esa nueva enfermedad que les ha mandado el Universo para que eviten la promiscuidad. Nosotros no tenemos siquiera esa tendencia a mirarse con apetito unos y otras en lugares públicos.

E —¿Y cómo buscan pareja ustedes?

ET —No buscamos, llega, por lo general cuando somos muy jóvenes, y somos capaces de detectarla y reconocerla porque desde muy temprano se nos enseña a tomar consciencia acerca de la clase de energías que nos rodean, de esta manera podemos reconocer al ser que nos complementa, sólo por su frecuencia vibratoria y por lo que esta frecuencia produce en nosotros.

E —¿Algo así como un flechazo instantáneo; un rapto de pasión?

ET —Al contrario. Un rapto de pasión revelaría que ese ser nos activa nuestras tendencias inferiores; mientras que el encuentro con lo superior nos activa lo superior, lo elevado, lo sutil, la sabiduría, la claridad, la paz interior, la voluntad de servicio y el amor, todo lo cual contribuye en nuestro crecimiento interior, aparte de proporcionarnos la mayor satisfacción posible en todos los terrenos. Por eso no tenemos esa obsesión de sexo que tantos tienen en tu mundo. No tendría ningún sentido para nosotros hacer trabajos de energía sexual con seres que no tienen la frecuencia que necesitamos, la energía que complementa a la nuestra, ya que de hacerlo con quien no corresponde, no se produce la «electricidad» que nos alimenta y nos agrada; por eso mismo, nosotros nos entregamos a un solo ser, y para todas las vidas.

E —¿El alma gemela?

ET —Para nosotros, ya no puede existir otro amor en el aspecto pareja…

E —A nosotros nos cuesta encontrarnos con un amor de esas dimensiones.

ET —Digamos que más bien les cuesta reconocerse, aunque se encuentren, o les es difícil aceptar los sacrificios al ego que esa unión podría demandarles. Asimismo les cuesta reconocer el camino hacia un encuentro con nosotros, aunque lo tengan frente a sus narices, o aceptar los sacrificios al ego que el camino hacia el contacto podría demandarles.

E —¿Quieres decir que hay alguna relación entre el alma gemela y el contacto extraterrestre?

ET —Ambas cosas corresponden a niveles superiores de existencia. Si no se está preparado para lo uno, tampoco se lo está para lo otro, y viceversa.

E —¿Podrías explicarlo mejor?

ET —No se puede dar acceso a un mundo superior a personas incapaces de dominar cierto tipo de impulsos primitivos. Tampoco el supremo Amor se hace reconocible o soportable para algunos seres debido a su confusión de valores, falta de sensibilidad, concentración y autodominio. El reflejo del autodominio en la vida en general se ve en la actitud ante la sexualidad. A quien no tiene cierta fuerza de voluntad y respeto hacia esas energías, no se le pueden abrir puertas hacia fuerzas todavía mayores, como las que brindarían el encuentro con el ser complementario o el acceso a mundos pertenecientes a un nivel evolutivo superior.

E —¿Autodominio en ese terreno quiere decir capacidad de abstinencia?

ET —A veces la vida nos obliga a períodos de separación del ser amado, entonces la capacidad de abstinencia se hace indispensable, pero un ser de mayor evolución conoce métodos para canalizar y transmutar a nivel físico, emocional y espiritual las energías emanadas de la sexualidad.

E —¿Algo así como alquimia sexual?

ET —Algo así, pero si esos trabajos no se hacen en amor, no son alquimia, sino simple y vulgar lujuria. Eso no puede transmutar nada; al contrario, eso degrada. No olvides que la sexualidad genera, regenera o degenera.

E —Entonces sospecho que la mayor parte de la sexualidad que se practica en este mundo degrada…

ET —No te vayas a los extremos. No es fácil para ustedes alcanzar la unión con el alma gemela, pero eso no quiere decir que toda relación sexual que no sea con el alma gemela degrada…

E —Esto se complica…

ET —A mayor nivel evolutivo, mayor sensibilidad. A quien mucho tiene, más le será exigido.

E —¿Y?…

ET —Un ser de escasa evolución es guiado por sus impulsos inferiores y desde allí elige en todo sentido, alimentos, medio ambiente, amistades, diversiones, trabajo y, por supuesto, sexo. Y tal vez todo lo que él elige, aunque a nosotros nos parezca de muy bajo nivel, tanto que si hiciéramos lo mismo, eso podría matarnos; a seres menos sensibles no les afecta tanto, incluso puede que sea eso justamente lo que ellos necesitan. Pero si una pareja se ama y tiene un nivel evolutivo semejante, aunque no sean almas gemelas, pueden tener una sexualidad sana. Y si ya tienen un nivel que les haga interesarse por prácticas de transmutación de la energía sexual con fines evolutivos, tanto mejor.

E —¿Y si no tienen niveles evolutivos semejantes?

ET —A veces hay deudas kármicas que unen a dos seres de diferente nivel, entonces no surgen la felicidad ni la evolución, sino el sufrimiento. Lo deseable es, a falta del alma gemela, un nivel evolutivo semejante, es decir, una pareja idónea.

E —¿Por qué a tantas personas les cuesta encontrar una pareja idónea?

ET —Porque no se han encontrado a si mismas, porque no se conocen, y como no se conocen, tampoco son capaces de distinguir lo que les corresponde. Esto es el resultado de la incapacidad de, primero encontrar y luego centrarse en el objetivo superior de la propia alma, entonces la mente fluctúa, a veces reconoce lo superior, lo que le corresponde, pero como la mayor parte del tiempo se distrae y fantasea en torno a estímulos inferiores, olvida lo superior, olvida el rumbo, se olvida de su verdadero ser y de su verdadero propósito, y, por lo tanto, se olvida de lo que le corresponde, y así pierde tiempo y energía.

E —Estoy sospechando que estamos mucho más lejos de ustedes de lo que pensamos…

ET —Sólo se trata de tener la mente abierta y el corazón sano, y no encerrarse en ningún tipo de fanatismos. Basta con ser una persona normalmente buena y medianamente capaz de manejarse ante las fuerzas inferiores, y con el objetivo superior del alma ya claro y siempre presente. Basta con eso… y a lo mejor se producen los anhelados encuentros…

E —Que así sea. ¿Puedo hacer una pregunta que se sale del tema?

ET —Las que quieras, yo estoy aquí para eso, para asistir a quienes lo soliciten, estoy dedicado a esta labor a tiempo completo, igual que tantos hermanos y hermanas de estos planos. Lamentablemente, ustedes no aprovechan estos canales por falta de capacidad de concentración o de conocimiento o de ganas o de fe.

E —Bueno, trataré de avanzar más en estas prácticas. Me gustaría que sepas que estoy preocupado.

ET —¿Un terrícola pre-ocupado? qué raro… ¿Qué es lo que te roba la paz interior?

E —Hace diez años yo pensaba que el mundo iba camino a espiritualizarse, eso me ponía muy optimista; pero hoy veo que el asunto pareciera ser al revés. La cultura mundial se está poniendo cada vez más superficial, materialista y agresora hacia los valores humanos.

ET —Es verdad, pero en parte, porque hoy como nunca hay personas seriamente interesadas en elevar su nivel, aunque deben ir en contra de la corriente generalizada que lleva hacia la inconsciencia, hacia lo superficial; pero esa forma de abordar la vida está siendo intencionalmente dirigida y promovida, con fines interesados. Los nuevos criterios con respecto al sexo y la difusión de la droga son también parte de una intención cuya finalidad es la de evitar que los valores superiores del ser humano se desarrollen, porque la evolución del nivel de consciencia de la humanidad traería aparejado el derrumbe de las estructuras de poder actuales. Lo que no quieren ver quienes fomentan la degradación humana es que ésta, de continuar sin freno, traería el derrumbe, no sólo de las estructuras de poder actuales, sino de toda la vida planetaria.

E —¿Y qué podemos hacer?

ET —Continuar creciendo y ayudando en el crecimiento de la humanidad. Evitando cada cual caer en conductas y criterios que frenan la evolución de la consciencia, conductas que traicionan al Yo superior, por muy difundidas y de moda que éstas estén. En definitiva, ocúpate, pero no te pre-ocupes, porque al final, el Amor triunfará, eso lo sabes muy bien.

E —Sí, lo sé muy bien, lo que no sé es cuándo… Y ya que estamos… ¿cuándo?

ET —El Amor, Dios Amor, siempre ha estado esperando que tú le dejes reinar en ti.

E —Qué hermoso, y qué gran verdad, pero eso es en lo personal, y yo me refiero a cuándo reinará el amor en este mundo.

ET —Mientras no reine en ti, no podrá reinar en el mundo, porque el mundo externo es un reflejo del mundo interior de cada cual.

E —Tienes razón, lo había olvidado. Hasta pronto y muchas gracias, en mi nombre y en el de quienes recibirán esto: mis amigos de Capilla del Monte.

ET —Hasta pronto, y aquí sigo, siempre a la espera de una mente serena en busca de Luz.

Hasta cuando tú así lo quieras.

En definitiva, parece que el sexo en niveles evolutivos más altos que el nuestro es considerado como una fuerza asociada al Amor, y como el Amor es Dios, entonces la fuerza sexual es algo sagrado, y lo sagrado no debe ensuciarse. Lo sagrado no se cambia por un turbio placer circunstancial, desvinculado del Supremo Amor. Lo sagrado es para lo eterno, y sólo lo eterno puede saciar esa sed de eternidad que en una secreta recámara del alma tenemos.

Para terminar, las prometidas pistas para subir a una nave:

Si quieres subir a una nave, procura que tu corazón pueda expresar más libremente el amor, la bondad, la alegría y la pureza que hay en él.

Si quieres subir a una nave, pon fijamente en el centro de tu ser tu objetivo superior, por ejemplo, ser cada día un mejor canal del Amor (no hay ninguno superior a ese)…y no lo olvides, no te distraigas, ni cuando pase un mosquito por tu oreja, porque si sólo puedes recordar el objetivo de tu vida cuando estás en un congreso como éste, y cuando llegas a tu casa y a tu trabajo continúas con la mente de mono, así no vas a llegar a ninguna parte, como le ha sucedido a la inmensa mayoría de quienes por este planeta han venido a nacer, y a irse, rápido, «clap», y ya no estás aquí.

El objetivo superior de tu vida debes tenerlo fijo en tu mente siempre, incluso en tu casa y en tu trabajo, y cuando te hieran, o cuando en el negocio no te atiendan con la rapidez que quisieras, o cuando te miren feo o no te saluden.

Recuerda el objetivo superior de tu vida incluso en los momentos triviales, incluso en los molestos, especialmente en los momentos molestos, no te duermas ni cuando te cobren caro en cualquier lugar, o cuando alguien no se comporte como tú quisieras, incluso cuando te calumnien, o te roben. Prueba el poder de lo superior en ti cuando el tránsito no avance, o cuando estés en peligro, especialmente allí, o cuando te sientas sola, solo, o cuando no estés seguro de nada. Cuando sólo sepas que nada sabes, entonces recuerda al Amor, porque el amor tiene su propia sabiduría, es más; el Amor es la sabiduría misma. El Amor es la Fuerza. El Amor es el Poder. El Amor es Dios.

Y si tu objetivo supremo es ser cada día un mejor canal de Dios Amor, recuerda siempre, incluso en los momentos de prueba, incluso ante tu enemigo, la receta del viejo Krato:

¿Cómo se obtiene amor?

Dando amor

Amando.

Eso es todo.

Muchas gracias.

Enrique Barrios