Lección 14
21 de Julio 2005 – Lección Nº 14
La Jerarquía (5)
Pero en forma arrogante y soberbia el santón seguidor del comedor de langostas ataca a Jesús porque bebe vino y se junta con gente «despreciable»… tanto como él mismo.
Una vez una vieja me vio fumando luego de una conferencia en la ciudad de La Serena, Chile, y se puso a llorar a mares: se le cayó el ídolo, el santón…
Es que como ella «sabe» (que la espiritualidad consiste en el arroz integral y todo eso, y nada más), comprendió inmediatamente que yo era un falso…
Me dan ganas de mandarle un «saludito» a esa vieja, pero no lo haré.
En lugar de compadecerme por estar arruinándome la salud y no poder cortar con eso…
Que quiere que le haga, no puedo; pero sí puedo ser menos bobo que muchos, y más útil que muchos como el Bautista…
¿Qué gran enseñanza nos dejó el Bautista? ¿De qué se vanagloriaba tanto ese seguidor, que se atrevió a disminuir a Cristo por comparación?
¿Que había que alimentarse de saltamontes?
¡Sale pallá, viejo sucio!
Y cuánta falta de imaginación…
Es que como a Dios Maldad le encanta que sus hijos sufran mucho y coman porquerías…
Digan lo que quieran, pero la sabiduría, entonces y ahora, quedará probada justa por la gente del futuro, por sus repercusiones en todo orden de cosas en este planeta, como debe ser.
Sucede que ni el seguidor del comedor de saltamontes ni quienes nos acusan a nosotros de no ser como ellos «saben» que yo «debo» ser y cómo estas Lecciones «deberían» ser, ninguno de ambos sabe que Jesús y nosotros no entregamos clases de Yoga ni de naturismo, ni somos un grupo de rezar el rosario ni de seguir a algún (supuesto) santón o gurú; sino que estamos dentro del marco de una ENSEÑANZA ESOTÉRICA…
Y las leyes del Camino Esotérico no son las leyes de la religiosidad o espiritualidad profana.
LA CONDUCTA DE UN INICIADO NO TIENE POR QUÉ AJUSTARSE A LAS IDEAS DE UN PROFANO ACERCA DE LO QUE ESTAS COSAS «DEBEN» SER.
Por eso lo mejor que usted puede hacer ante cosas como estas es cerrar la boca y tratar de captar algo, desde su lado positivo suyo de usted, especialmente cuando aparezca Jeremías.
Un abrazo,
Enrique Barrios
