Lección 21

25 de Julio 2005 – Lección Nº 21

Me siento frente al teclado, preparo la nueva página… pero no llega nada. Claro, porque no me senté aquí por ese «cosquilleo interior de ganas alegres» sino por responsabilidad.

Y eso es una Lección: LAS COSAS DE DIOS NO SON PARA CUANDO AL HOMBRE SE LE ANTOJE SINO PARA CUANDO «EL JEFE» DECIDA.

Pero aprovecho de contarles que anoche vi una película en la tele que se trataba de optar entre lo «mágico» y lo «responsable»: «DEJÁ VU».

¡Puro Libro Eterno (Maravilla)! Pero se pasaron de largo tres pueblos en cuanto a exageraciones; pero está bien así, para ver si a la gente se le ocurre ir fijándose en la letra de la melodía que suena de fondo, en hacer la relación con lo que sucede en este momento, o con lo que se estaba pensando… O con lo que dice en un papel que lleva el viento, o algún encuentro, o el Oráculo de Acuario, o todo, para quien está despierto, atento.

La lección de la película es que cuando nos encontremos con la punta de un milagro, sigamos la madeja incluso al precio de todo lo prudente, porque estar frente a la posibilidad de un milagro y perderlo… Muerte interior por el resto de la vida…

Pues sí que había otra Lección después de todo. Así es esto. Uno nunca sabe nada, pero como uno es un mandao, uno obedece.

Un abrazo,
Enrique Barrios